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La verticilosis del olivo: Un hongo amenaza la agricultura andaluza

Publicado:Sep 28, 2026, 8:31 AM

Un estudio reciente, liderado por el Instituto de Agricultura Sostenible del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IAS-CSIC) en colaboración con la Universidad de Kansas, advierte sobre la posible expansión de un peligroso hongo en los olivares andaluces. La investigación, publicada en la revista científica "Plant Disease", se centró en "Verticillium dahliae", el agente causal de la verticilosis del olivo, y sus implicaciones futuras en el contexto del cambio climático. Los hallazgos sugieren un desplazamiento de las áreas más vulnerables hacia el sur y sureste de Andalucía, impactando provincias como Cádiz, Málaga y la costa de Huelva, con proyecciones de mayor incidencia en Granada, Jaén y Almería en escenarios de emisiones elevadas. Este estudio se basó en un exhaustivo análisis de 58.573 registros georreferenciados de verticilosis en olivos y algodón, recopilados entre 2005 y 2021 por la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía. Se combinaron estos datos con factores ambientales como la temperatura, las precipitaciones, el tipo de suelo, la inclinación del terreno y la radiación solar para determinar el nicho ecológico del patógeno, destacando que ningún escenario preveía una disminución de la superficie afectada, sino una posible reubicación de los riesgos.

La verticilosis es una enfermedad grave que afecta a los olivos cuando el hongo "Verticillium dahliae" penetra por las raíces, invadiendo el sistema vascular y dificultando el transporte de agua. Esto provoca síntomas de marchitez, amarillamiento, necrosis y una considerable reducción de la biomasa, pudiendo llevar a la muerte del árbol en casos severos. La persistencia de este patógeno es un desafío importante debido a sus microesclerocios, estructuras resistentes que pueden sobrevivir en el suelo durante años. Por ello, la prevención es crucial, ya que no existe un tratamiento curativo eficaz una vez que la enfermedad se ha establecido. Las medidas preventivas incluyen el uso de material vegetal certificado, evitar el movimiento de suelo contaminado, monitorear la calidad del agua de riego y optar por variedades resistentes. El agua, en particular, es un factor clave en la dispersión del hongo. Las investigaciones también exploran soluciones como el uso de compost para mitigar la infección a través del riego, demostrando que las estrategias de manejo deben ser adaptadas a las características específicas de cada explotación.

El estudio del IAS-CSIC subraya que el cambio climático no solo conlleva sequías y pérdidas de rendimiento, sino que también altera la distribución geográfica de las enfermedades de los cultivos, requiriendo una adaptación constante de las prácticas agrícolas. Los mapas de riesgo generados por la investigación son una herramienta valiosa para la toma de decisiones a largo plazo, como la ubicación de nuevas plantaciones y la intensificación de la vigilancia en áreas emergentes de riesgo. Para los productores, esta información es fundamental, ya que permite transformar las proyecciones climáticas en estrategias concretas para la selección de terrenos, la elección de material vegetal y el desarrollo de programas de monitoreo de la salud de los cultivos, garantizando así la sostenibilidad de la olivicultura andaluza en un entorno cambiante.

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