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México Explora el Potencial del Girasol para la Diversificación Agrícola

Publicado:Sep 30, 2026, 8:31 AM

La Universidad Nacional Autónoma de México, a través de su Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán, está impulsando una relevante investigación sobre el girasol como una opción estratégica para la diversificación agrícola en el país. Este proyecto, que lleva una década en desarrollo, busca comprender a fondo las posibilidades productivas de este cultivo y superar los desafíos que impiden su expansión. Se están analizando aspectos cruciales como la adaptación de la maquinaria existente, la optimización del uso del agua y las necesidades de infraestructura para el almacenamiento y comercialización.

La iniciativa de la FES Cuautitlán, liderada por Ana Karen Granados Mayorga, combina la experimentación en parcelas universitarias con la colaboración directa de los agricultores. Uno de los obstáculos iniciales ha sido la necesidad de modificar sembradoras de maíz para su uso con girasol. Asimismo, la expansión de este cultivo a mayor escala requerirá soluciones innovadoras para la recolección mecanizada y la adecuación de centros de acopio que permitan manejar volúmenes significativos de producción.

Si bien el girasol es conocido por su sistema radicular profundo, que le permite acceder a reservas hídricas en el subsuelo, es fundamental entender que esta característica no lo exime de las necesidades de agua, especialmente en períodos críticos de su desarrollo. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) enfatiza la importancia de garantizar la disponibilidad hídrica durante la floración y el llenado de las semillas para asegurar buenos rendimientos. En regiones con precipitaciones invernales, es aconsejable evaluar la humedad del suelo y concentrar el riego en estas fases clave. Esta estrategia se alinea con los programas nacionales de restauración de suelos en México, que buscan mitigar los efectos de la sequía y la desertificación mediante prácticas de conservación y capacitación.

El equipo de investigación también está estudiando el impacto de las rotaciones de cultivos y la interacción con los polinizadores. Para determinar el beneficio real del girasol en un sistema de rotación, es crucial diferenciar sus efectos de otros factores como la fertilización, las lluvias y la gestión de residuos. En relación con los polinizadores, estudios previos en Baviera han demostrado que la polinización libre puede aumentar el rendimiento del girasol en un 25%, subrayando la importancia de estos insectos en la producción, aunque se aclara que este resultado no es directamente atribuible al proyecto mexicano.

Además de la adaptabilidad agronómica, el éxito del girasol como cultivo de gran escala en México dependerá de la disponibilidad de maquinaria adecuada y de un mercado de compradores estable. Los requisitos de producción varían según el tipo de semilla y el uso final del producto. Experiencias en otros países, como Venezuela, han resaltado la necesidad de evaluar diversas variedades, asegurar el suministro de insumos y explorar múltiples aprovechamientos, como el aceite y la torta para alimentación animal. La investigación universitaria actual no anuncia nuevas variedades comerciales ni incrementos generalizados de rendimiento, sino que sienta las bases para futuras decisiones productivas.

En síntesis, la incursión de México en el estudio del girasol representa un esfuerzo valioso para fortalecer y diversificar su sector agrícola. La clave del éxito radicará en abordar de manera integral los aspectos agronómicos, tecnológicos y comerciales, garantizando que el cultivo se adapte a las condiciones locales y responda a las demandas del mercado. Es un camino hacia la resiliencia y la sostenibilidad del campo mexicano.

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