Las habas, científicamente conocidas como Vicia faba, representan una planta anual de crecimiento erguido, caracterizada por un sistema radicular bien desarrollado. Sus flores, que emergen de las axilas en pequeños racimos de dos a ocho unidades, son notablemente distintivas por una gran mancha de color violeta o negro en sus pétalos, un rasgo que las hace fácilmente identificables. Esta legumbre, apreciada tanto por su valor nutricional como por su facilidad de cultivo, presenta una diversidad de formas y tamaños que se adaptan a distintas condiciones y usos, desde el consumo fresco hasta la producción de grano.
Tras la fertilización, la planta desarrolla sus frutos en forma de vainas, cuya longitud puede variar significativamente, llegando en algunos casos a superar los 30 centímetros. Cada vaina alberga entre cuatro y diez semillas, las cuales exhiben tonalidades que van del verde al amarillento una vez que alcanzan la madurez, y su coloración final suele depender de la variedad específica. La clasificación de las habas se realiza comúnmente según el tamaño de la vaina, distinguiéndose entre variedades de vaina larga, intermedia y enana. Dentro de cada categoría, existen numerosas cepas, cada una con atributos particulares que las hacen únicas.
Entre las variedades más conocidas y cultivadas, destaca la 'Granadina', una opción versátil apta tanto para el consumo en verde como para la obtención de grano. Esta variedad se distingue por sus semillas grandes y de color claro. Aunque su producción en España es más limitada en comparación con otras, la 'Granadina' es excepcional por su notable resistencia a las bajas temperaturas. Otra variedad relevante es la 'Aguadulce', también conocida como 'Sevillana'. Se trata de una variedad temprana con plantas que alcanzan aproximadamente un metro de altura. Sus tallos son robustos y carecen de ramificaciones, mientras que sus hojas presentan folíolos de un particular tono verde grisáceo en el envés. Los frutos de la 'Aguadulce' son vainas grandes y colgantes que pueden medir hasta 30 cm de largo, conteniendo cada una entre cinco y nueve semillas. Su ciclo de vida, desde la siembra hasta la madurez de la semilla, oscila entre 200 y 220 días.
Las variedades 'Mahón Blanca' y 'Mahón Morada' son célebres por su sobresaliente tolerancia a la sequía, aunque muestran una mayor vulnerabilidad al frío. Ambas se cultivan tanto para el consumo humano como para la alimentación del ganado. Bajo condiciones óptimas de suelo y humedad, estas plantas pueden superar el metro de altura. Sus vainas son estrechas, crecen de forma semi-erguida y contienen entre cinco y seis semillas, sin mostrar una alta tendencia al ahijamiento. La variedad 'Muchamiel', originaria de Alicante, es quizás la más difundida y cultivada en España. Es una variedad precoz, orientada principalmente a la cosecha en verde, con plantas de porte alto y flores blancas con manchas negras. Las vainas de 'Muchamiel' no son excesivamente largas, midiendo entre 15 y 20 cm, y contienen de tres a siete granos. En su lugar de origen, también se le denomina 'Cuarentena' porque, sembradas a mediados de septiembre, están listas para ser consumidas en aproximadamente 40 días. Su ciclo vegetativo hasta la madurez de las semillas es de 190 a 200 días, y es una opción muy recomendada para huertos urbanos.
En cuanto a su cultivo, las habas no son excesivamente exigentes en cuanto a fertilizantes, pero requieren un aporte adecuado de potasio y fósforo. La siembra se realiza directamente en el suelo, en líneas, depositando tres semillas por punto. Las siembras tempranas en regiones mediterráneas suelen permitir la cosecha de variedades prematuras, como 'Luz de Otoño' y 'Cuarentena', hacia finales de año, ofreciendo un rápido retorno para los agricultores.
